lunes, 18 de junio de 2012

Desechables - Golpe Tras Golpe (1984)




La Élite odia la cultura popular cuando esta viene de sus creadores originales. Después es domesticada por Quentin Tarantino y la aman. El cine de serie B, las novelitas de terror y de misterio, el sexplotation, los comics ultraviolentos, la lucha libre, el porno, los grupos de rock and roll y punk más primitivos y monocordes.

 La insignificancia de todo, personas sin convicción que buscan paz a través del sometimiento sexual, escorias de la vida que se saben perdedores antes de empezar. La miseria de la vida en general. El ruido cacofónico incluso. En España, Los Desechables, eran pura confusión post-adolecente, que se alimentaban de toda la basura que mencione al principio. El hedonismo y el nihilismo a la par de lo vicioso y lo anormal. Una guitarra que parece un chiste, un baterista que no sigue el ritmo, una puberta que berrea como la más experta, letras tan delicadas, como un Burroughs rudimentario.

 El resultado no puede ser mejor. ¿Para qué más? si esa es la combinación ganadora.